Isabel Macedo, de “Primera Dama” no tiene nada. El titulo es folclórico e incluso en un orden de aparición es la segunda dama que impacta mediáticamente en la vida personal de Urtubey. En una nota de un medio nacional (Perfil) aparece en escena Ximena Saravia, donde se incluyen apreciaciones por parte de allegados a la esposa de Urtubey, quienes relatan el estado y posturas de ella en relación a la conducta de su aún marido.

La figura de “Primera Dama” no existe constitucionalmente en Argentina. Por una suerte cultural se le atribuye el titulo a la esposa formal de un presidente (y por descarte a un Gobernador), un concepto que nace en Estados Unidos. Técnicamente Isabel Macedo es la segunda dama, la primera del gobernador Urtubey es su esposa y madre de sus hijos, de quien se encuentra separado, no divorciado.

Urtubey confirmó en las últimas semanas su intención de casarse con la actriz Isabel Macedo. Para ello primeramente deberá divorciarse, asunto que no estaría en planes todavía.

“La ex mujer de Urtubey no está separada del gobernador” titula el digital Perfil, este domingo 17 de abril, en una nota sobre publicaciones realizadas por la esposa del gobernador Urtubey en su cuenta de Facebook: “Incómoda con la difusión mediática de su aún marido junto a Isabel Macedo, dispara a través de Facebook”, agrega en su copete el articulo.

La publicación periodística cuenta: “Lo mío no es el circo”, disparó. Esa fue la frase que llamó la atención y que escribió Saravia en su Facebook cuando, tras ser elogiada por su renovada figura, bromeó con estar lista para el “Bailando”–a donde todos van a sacar los trapitos al sol–. Pero enseguida aclaró que sólo se trataba de un chiste con la mencionada frase, en la que la elección de la palabra “circo” no fue ingenua. Por el contrario, este diario pudo averiguar cuánto la incómoda la exposición mediática que ha adquirido su ex, de quien aún no está divorciada legalmente, de la mano de la actriz Isabel Macedo”.

Allegados a Saravia Toledo le relatan al digital: “Todo esto la tiene muy desanimada, por los chicos. Esta farandulización no es agradable. Estas cosas le duelen mucho”, comentó un allegado de la salteña a PERFIL.

En el relato del artículo dan cuenta de las apreciaciones de allegados a Saravia  sobre la conducta de Urtubey y sí piensa en involucrarse en la política: “De hecho, cuando un seguidor le consultó sobre política mientras la arengaba a participar en ella, Saravia respondió de una manera sugerente: “Amo la política. Pero la política de verdad... La del compromiso, pasión, lealtad y amor por nuestro pueblo y nuestra bendita tierra”. Y luego descartó la posibilidad de inmiscuirse en esas arenas y deslizando una crítica con un claro destinatario: “Tiempo al tiempo... Paciencia... Esperemos que lo que tenga que decantarse se decante solo. Por el momento estoy abocada a mi familia y a la contención, formación y educación de mis cuatro hijos, que siempre fueron, son y serán mi responsabilidad”. Los posteos fueron realizados apenas una semana después de que Urtubey oficializara su relación con Macedo.

En relación a su situación emocional le confesaban al medio: “Están separados desde hace un año y medio, pero cuesta”, sumó la fuente consultada por este diario (…) “Es de un perfil muy bajo, pertenece a una de las familias de la aristocracia salteña. Son muy religiosos y herméticos. Su padre es un médico muy reconocido y muy buena gente. No creo que esté sorprendida por la nueva relación de su ex. Además, Macedo no lo ayuda a él en imagen en Salta, sí lo hace conocido. Pero su situación es incómoda acá, no está contenta y no tiene una buena relación con él. Pero jamás hará escándalos”, señaló otro conocido”...

La reforma del código civil le vino como anillo al dedo

Sin, lugar a dudas las reformas del código civil beneficia a Urtubey social y legalmente. Difícilmente podría haber transparentado su relación con Macedo meses atrás, sin ser acusado de infidelidad. Puesto que jurídicamente no existe obligación ni de fidelidad ni de convivencia en el matrimonio. Sólo el amor, o mejor dicho su ausencia, resulta suficiente para encarar un divorcio en la Justicia.

 

Fuente: PrimeroSalta / Perfil