De la película “El poncho no aparece” llega “Un desfibrilador para la foto” en el Concejo Deliberante. Mediante resolución el recinto aprobó y promocionó hace dos semanas atrás, con bombo y platillos, que el edificio legislativo cuenta con un desfibrilador. El mismo fue colocado para la foto nada más.
La instalación de un desfibrilador de acceso público fue dispuesta por la presidencia del Concejo Deliberante a cargo de Ricardo Villada dando cumplimiento a la Resolución Nº 2101 aprobada a fines de 2015. En ella se hace referencia a la gran afluencia de vecinos que asisten diariamente a las distintas oficinas a realizar trámites, así como la posibilidad de prestar asistencia a los empleados que se desempeñan en el edificio legislativo municipal.
Hace más de una semana que nuestro medio observa que la caja donde debería encontrarse el aparato se encuentra vacía. Al consultar entre los empleados se desconoce el paradero y motivos que llevan a no tenerlo visible. Algunos alegan que hasta que no se capacite al personal en su totalidad no se podrá exhibirlo.
Acostumbrados a recibir noticias de este tenor. Objetos y/o bienes que desaparecen. El caso más concreto data de algunos años atrás cuando se denunció la falta de control y comprobantes del gasto de fondos públicos del Concejo. Una suma no menor, alrededor de 60 millones, que hasta el día de hoy no se sabe donde fue a parar.
La célebre frase “el poncho no aparece” fue a raíz de esta situación que involucra a funcionarios, un actual diputado provincial y varios ex ediles que integraban la presidencia por esos años. Al momento de denunciar, el antes Concejal de Salta Somos Todos, Carlos Zapata fundo y popularizó la jocosa expresión “el poncho no aparece”.
Fuente: Primero Salta