Luego de las elecciones generales legislativas de ayer, la Cámara de Diputados tendrá 10 nuevos integrantes, aunque dos de ellos se disputan entrar en el último puesto.
Cuando el orden de prioridades de una institución, que se supone se encuentra al servicio de la comunidad, da a entender que su trabajo se encuentra concentrado en lo proselitista y no en lo que determina la Ley que faculta su existencia, demuestra su mayor perversidad. Varios casos de extrema necesidad no atendidas, tras el fuerte temporal en la Capital, demuestran la falta de responsabilidad.